Volando hacia el futuro en una cápsula rockera
Inmediatamente nos recordaba a lo más viejos del mundo rock aquellos años en los que también Sex Museum por ejemplo, llevaban a su hija Dábata por las carreteras del rock. Seguro que otros muchos también lo habrán hecho y lo harán. A mi siempre me impresiona y me alegra poder jugar con estos pequeños en un backstage o en medio de la sala antes del concierto mientras sus padres prueban sonido.
Que nadie me diga que el ruido de los gritos y los coches en el parque es mejor. Ni peor tampoco. Ni tampoco que no es un lugar para niños. Esa extensa familia rockera que todos compartimos a medias dispersa por todos los rincones del mundo nos pone y nos quita novias, hijos y años, pero entre todos lo sacamos adelante y para mí siempre será un lujo estar ahí con todos.

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